Puesta en la labor de desarrollar una aplicación RIA me cuestiono uno de los factores importantes a determinar para el diseño de la interfaz de esta: sobre qué dispositivo va a ser accesible.
Cuando esto aún no está claro, o peor, cuando está claro y asbemos que deberíamos poder manejarla desde cualquier dispositivo o interfaz, entonces hay que plantearse cómo podemos construirla de manera que se integre lo más adecuademente a todos reduciéndo al mínimo el adaptaciones individuales.
Pero crear una interfaz usable y funcional universal puede ser una tarea muy compleja, sino imposible, porque ¿qué pasa con los estándares?
Si hoy tuviéramos que inventar el primer webmail, ¿incrustraríamos outlook en un navegador web? La respuesta es No, por supuesto. De hecho, con la imaginación y la tecnología de nuestra parte, si hoy pudiésemos reinventar el correo electrónico nos saldría Google Wave, es decir, una herramienta de comunicación y colaboración donde los documentos no viajan de un lado para otro, sino que permanecen, son únicos y los usuarios trabajan sobre ellos.
La segunda cuestión es a la inversa ¿qué pasa con las aplicaciones web que deseamos trasladar al entorno "ventana"? Pues lo mismo, vemos como en el caso de un gadget que informa sobre el tiempo en la web se integra para su visualización en el escritorio con la mínima adaptación.
Lo que vengo a plantear es que cuando rediseñamos una misma idea y nos excedemos en el uso de estándares tenemos el peligro de arrastrar errores, pero sino aprovechamos las buenas ideas cometeremos el error de empezar de cero constantemente. Nada nuevo.
En el caso del correo electrónico el avance está en cambiar de metáfora para interpretar el concepto de comunicación con soporte documental. En otras aplicaciones quizá haya que volver a pensar si las metáforas son las adecuadas o si aún tiene sentido llamar a diferentes cosas por el mismo nombre.
Os dejo un enlace relacionado UX Helth Check.